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La SIP, cartel CIA de la prensa comercial, escoge a
la “representante” en Cuba que le corresponde
JEAN-GUY ALLARD
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) —el cartel CIA de la
prensa comercial cuya sede en
.Miami
lleva el nombre de Jules Dubois, el agente de esa organización que
la refundó— designó a la cibermercenaria Yoani Sánchez como su
representante en Cuba, confirmando su relación con los planes más
sórdidos de la inteligencia norteamericana.
La SIP designó hace unos días a "representantes" por países de su
Comisión de Libertad de Prensa e Información, un mecanismo de
propaganda con el cual difama a las naciones progresistas y
promociona la orientación claramente pronor-teamericana del conjunto
de sus miembros. Su director es Claudio Paolillo, del semanario
uruguayo de derecha Búsqueda.
"En cada país existirán vicepresidencias regionales y
coincidentemente en Cuba está designada Yoani Sánchez", anunció
Paolillo en un comunicado que condena la "represión" de los
periodistas y escritores en la Isla, retomando la habitual retórica
del Departamento de Estado.
Nieta
del "Coronel de las Orejas Peludas"
La SIP fue fundada en La Habana en 1943 con objetivos legítimos
de representación de periodistas y de órganos de prensa. Sin
embargo, los servicios norteamericanos de inteligencia pronto se
encargaron del secuestro de la organización y de su conversión en
instrumento del poder imperial.
En la reunión de la SIP que se desarrolló en Quito, Ecuador, en
1949, tres personajes representaron a Estados Unidos. Dos eran altos
oficiales de los servicios norteamericanos de inteligencia: Jules
Dubois y Joshua Powers. El tercero, Tom Wallace, era un alto
funcionario del Departamento de Estado.
Dubois es el único que puede pretender al título de periodista.
Este auténtico coronel de la inteligencia militar norteamericana
—así lo describe una nota biográfica publicada después de su muerte—
se metamorfosea en los años cuarenta en reportero del entonces
influyente Chicago Tribune.
Anticomunista furibundo, pronto toma el control de lo que
rápidamente se convertiría en cámara de comercio para magnates de la
industria de la información.
Desde 1951 hasta su muerte, Dubois presidió la Comisión de
Libertad de Prensa e Información, calificada de "espina dorsal" de
la SIP por el papel de dirección ideológica que realizó y sigue
realizando en toda la prensa comercial del continente.
Tan grande fue el control de Dubois, el "Coronel de las Orejas
Peludas", sobre los mecanismos de desinformación de la SIP que la
organización mafiosa terminó dando su nombre a la sede central que
ubicó en Miami.
Golpistas de Caracas a
Tegucigalpa
Con el curso de los años, la asociación de magnates intervino en
la UNESCO para defender el control de la información por la empresa
privada y participó en la propaganda sucia contra el gobierno
democrático de Salvador Allende.
Proclamándose defensora de la libertad de expresión, la SIP avaló
en abril del 2002, el golpe de Estado contra el gobierno legítimo de
Venezuela y no se pronunció sobre el black-out informativo
que impusieron sus miembros en apoyo a los militares golpistas.
El propietario de los diarios hondureños El Heraldo y La Prensa,
Jorge Canahuati Larach, eminente miembro de la SIP, no solo apoyó
activamente el complot de los militares golpistas de su país contra
el Gobierno de Manuel Zelaya, sino que pagó la campaña de relaciones
públicas en Estados Unidos, dirigida por Roger Noriega, destinada a
legitimar al gobierno golpista.
En una asamblea general de la SIP, Canahuati describió a la
prensa de Honduras, donde la policía y el ejército golpeaban y
mataban a los manifestantes, como víctima de una serie de "ataques"
de los "dos bandos en conflicto, particularmente, de los seguidores
de Zelaya".
Mientras apoyaba el golpe de Tegucigalpa, la SIP acusaba
públicamente al presidente boliviano Evo Morales por "mantener
inalterables sus ataques" a los medios de comunicación de su país;
el presidente venezolano Hugo Chávez fue acusado de "amenazar a la
prensa", y al mandatario ecuatoriano Rafael Correa, de ser
responsable de "la situación cada vez más preocupante de la prensa"
en su país.
Cuando pretende representar a "más de 1 300 publicaciones de las
Américas", según su material de propaganda, la SIP ni logra
congregar más de 100 afiliados en sus muy publicitadas reuniones.
La
elegida en Cuba
El destacado investigador chileno Ernesto Carmona destacó cómo
los textos de Yoani Sánchez en la red se encuentren publicados en un
servidor alojado en Alemania y es "atendido por los servidores de la
compañía Cronos AR Regensburg, sucursal germana de la empresa Strato",
que "no presta servicios a usuarios comunes, como —por ejemplo— a
los blogueros".
Sánchez residió en Suiza y Alemania antes de regresar a Cuba para
crear su blog (Generación Y) y difamar a la Isla, señala Carmona. Se
supo más tarde que estuvo en contacto con por lo menos un individuo,
que reapareció luego de diplomático en Cuba y que la atendió.
"El registro del dominio del blog lo mantiene la empresa Godaddy,
que es una de las compañías contratistas que utiliza el Pentágono en
la ciberguerra propagandística de estos tiempos. Así, Yoani Sánchez
tiene acceso preferencial a las tecnologías norteamericanas que el
bloqueo prohíbe para Cuba," subrayó el especialista.
Vendepatria patentada, Sánchez —activamente promocionada por
ciertas agencias de prensa internacionales— se hizo rica con premios
internacionales generados por el Departamento de Estado, que
totalizan cientos de miles de euros.
Por disposición del Departamento de Estado norteamericano,
Sánchez detenta la única cuenta PayPal (cuenta bancaria
digital) existente en Cuba. Además, constantemente pide "donaciones"
supuestamente destinadas a la "disidencia". Observadores valoran su
fortuna personal, depositada en el extranjero, en un mínimo de medio
millón de euros.
Autentica negociante de la desinformación pronorteamericana, tal
como pretende el Departamento de Estado, Sánchez se encargará ahora
de representar a la SIP —organización ultraderechista que se dedica
permanentemente a atacar, calumniar y difamar a su país— y se
atendrá a los planes que elaboran en Virginia los cabezones de la
guerra psicológica contra la América Latina libre y soberana. |