Las
severas inundaciones en la capital filipina, Manila, han matado al
menos a 16 personas y han forzado a más de 80.000 a refugiarse en
albergues temporales.
Las inundaciones han paralizado a grandes porciones de la ciudad.
Soldados, policías y voluntarios están utilizando botes de goma
para llegar hasta las personas que se encuentran atrapadas en sus
casas, pero algunos se niegan a salir, por temor a ser víctimas de
saqueadores.
Manila y el norte de Filipinas han sufrido de un mal tiempo
constante desde que el tifón Saola golpeó hace poco más de una
semana.
(Tomado de BBC Mundo)