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Obra de la Revolución
• Felicita el ministro José Ramón Balaguer a los
trabajadores de la Salud.
• Nueve provincias y el municipio especial Isla
de la Juventud, muestran tasas por debajo de 5,0 y 26 municipios
cero mortalidad infantil.
• Ocurrieron 122 556 nacimientos: 10 184 más
que en el 2007.
• Apoyo especial de la Defensa Civil en el
cuidado y atención a madres, embarazadas y niños durante el paso de
Gustav, Ike y Paloma.
• Ni los años más duros del periodo especial
lograron socavar nuestras conquistas en salud pública. Desde los
años 90 hasta la fecha se han establecido 40 sub- programas para la
atención materno-infantil que permiten los éxitos de hoy.
¡4,7!
JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu
A
50 años de la Revolución triunfante, Cuba alcanzó la más baja tasa
de mortalidad infantil en toda su historia C ( 4,7 por mil nacidos
vivos en el 2008!C , indicador internacional que sintetiza el
bienestar y desarrollo de una población, porque presupone la calidad
y accesibilidad al sistema sanitario de una nación y altos niveles
educacionales.
La aplicación de una política social centralizada en manos del
Estado permitió la concentración y distribución de los recursos con
un mayor grado de integralidad y con igualdad de condiciones para
lograr la equidad en el acceso a los servicios asistenciales.
Esta
política ha posibilitado dar prioridad a la atención de los sectores
más vulnerables, de manera especial a las madres y los niños, lo que
se muestra de forma inequívoca cuando observamos el indicador de
mortalidad infantil en las 14 provincias del país y el municipio
especial Isla de la Juventud.
De acuerdo con los datos preliminares ofrecidos este primero de
enero por directivos del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI)
y de la Dirección de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública,
nueve provincias muestran tasas por debajo de 5,0. Son ellas, Las
Tunas, 2,7; Villa Clara 3,3; Holguín, 3,3; Granma, 4,0; Matanzas,
4,1; La Habana, 4,2; Sancti Spíritus, 4,2; Camagüey, 4,7; y
Cienfuegos, 4,8. También el municipio especial Isla de la Juventud
con 2,9.

Asimismo, 26 de los 169 municipios cierran con una tasa de cero
en mortalidad infantil. En Pinar del Río: San Luis y Mantua; La
Habana: Bejucal y Guanajay; Matanzas: Martí, Unión de Reyes, Ciénaga
de Zapata, Calimete y Los Arabos; Villa Clara: Caibarién y Cifuentes;
Cienfuegos: Aguada de Pasajeros; Sancti Spíritus: Jatibonico y La
Sierpe; Ciego de Ávila: Florencia y Baraguá; Camagüey: Guáimaro; Las
Tunas: Majibacoa y Amancio Rodríguez; Holguín: Cueto y Sagua de
Tánamo; Granma: Cauto Cristo, Media Luna y Campechuela; Guantánamo:
Imías y Manuel Tames.

Estos indicadores ponen de manifiesto, además, la fortaleza del
justo sistema social que prevalece en un país de poco más de 11
millones de habitantes, criminalmente bloqueado y devastado con saña
por tres huracanes que afectaron en apenas un mes prácticamente a
toda la Isla y durante los cuales se mantuvo con especial celo el
cuidado y la atención médica de las embarazadas, madres y niños bajo
la dirección de nuestro sistema de la Defensa Civil.
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| Fuente
UNICEF: Estado mundial de la Infancia 2008. (Cuando
redactamos esta tabla, el primero de enero, no aparecía aún
en internet la edición del 2009.) (*) Año 2008. Dirección
Nacional de Estadísticas del MINSAP.
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Contrasta que Estados Unidos, el país bloqueador, registra una
mortalidad infantil de 6, aunque atendiendo a las barreras
existentes entre ricos y pobres, en las franjas habitadas por la
población más desposeída esta tasa es, como mínimo, 2,4 veces
superior. En su conjunto los países industrializados tienen un
indicador de 5.
En Cuba durante el 2008 ocurrieron 122 556 nacimientos, con un
incremento de la natalidad de 10 184 niños y niñas con relación al
año anterior, de los cuales fallecieron 579 como consecuencia
fundamentalmente de afecciones perinatales, anomalías congénitas e
infecciones.
La causa de muerte que más descendió, de una tasa de 1,3 a 0,9
por mil nacidos vivos, fue la de malformaciones congénitas, como
resultado de los programas de pesquisaje prenatal y el de
Ultrasonido que se realiza a todas las gestantes durante el primero
y tercer trimestre del embarazo.
Al conocer la noticia del 4,7 de mortalidad infantil, el ministro
de Salud Pública, doctor José Ramón Balaguer, comentó a Granma
que constituye un A excelente resultado@ . Fue Fidel quien nos
planteó, dijo, la posibilidad de obtener cifras por debajo de 5,0, y
citó entre los factores que han determinado estos resultados la
dedicación y calidad científica de los trabajadores de la salud, la
integración de la atención primaria y el nivel hospitalario, la
existencia del hogar materno, la tecnología incorporada a las
neonatologías y terapias intensivas pediátricas.
Felicitamos por ello a nuestros trabajadores de la salud, que nos
permiten arribar al cincuentenario del triunfo de la Revolución con
este resultado, destacó el también miembro del Buró Político del
Partido.
Durante el 2008 mejoran además la tasa de mortalidad del menor de
cinco años, que disminuye de 6,7 a 6,2; la de mortalidad escolar, de
2,1 a 1,8, con 57 fallecidos menos; y el índice de bajo peso al
nacer con una reducción de 5,2 a 5,0.
A FAVOR DE LA MADRE Y EL NIÑO
Desde cualquier ángulo que se miren los logros alcanzados por la
salud pública cubana en medio siglo de Revolución, habrá que
concluir que, al menos, descansan en cinco factores fundamentales:
la firme voluntad política del Gobierno Revolucionario; la
accesibilidad y gratuidad de la atención en salud; la formación
creciente de recursos humanos; el desarrollo y dominio de los
avances científico-técnicos, lo que se traduce en la eficiencia de
los medios para controlar la frecuencia de enfermedades y la
mortalidad infantil y general; y en una gran movilización social en
tareas de promoción y prevención sanitaria.
En los indicadores de mortalidad infantil, década a década,
pueden apreciarse los significativos avances: antes de 1959, una
tasa de más de 60; 1969, 46,7; 1979, 19,4;
1989, 11,1; 1999, 6,5, y en el 2008, 4,7.
En los años 60 se crea el Servicio Médico Rural, áreas de salud y
policlínicos y un sistema nacional sanitario accesible para toda la
población, universal y gratuito. También se inicia el programa de
lucha contra las enfermedades infecciosas y un plan de vacunación
con amplia participación popular.
El policlínico comunitario y el programa de atención
materno-infantil se establecen en los 70, periodo en que pasa a los
gobiernos locales la atención al sector salud y la formación de sus
recursos humanos. En la década de los 80 se introduce el modelo de
medicina familiar, hay facultades de Ciencias Médicas en todas las
provincias, y un fortalecimiento de la red de servicios
hospitalarios. Comienza la introducción y extensión de las
tecnologías de avanzada y el desarrollo del programa de
especialidades médicas y de la industria médico-farmacéutica.
La decisión del gobierno en los 90 de mantener un alto nivel de
apoyo presupuestario al sistema nacional de salud, evitó una
catástrofe humana en los años más duros del periodo especial
(1990-1995), luego del desmantelamiento de la Unión Soviética, el
recrudecimiento del bloqueo y la aprobación en 1992 de la Ley
Torricelli, que agudizó carencias y no pocas acciones de salud
perdieron fuerza e hicieron peligrar incluso algunos indicadores.
No obstante, la firme voluntad política de mantener aun en las
más difíciles circunstancias los logros alcanzados, hizo posible
encontrar vías alternativas conducentes a la preservación de las
conquistas en Salud, con especial énfasis en los cuidados a las
madres y los niños. Desde entonces hasta la fecha se han establecido
40 subprogramas para la atención materno-infantil que han permitido
alcanzar los éxitos de hoy.
Ellos abarcan desde la vacunación contra 13 afecciones
prevenibles, el control de las enfermedades diarreicas, reducción
del bajo peso al nacer, detección del cáncer cérvico-uterino, de
mama y de la infancia, detección prenatal y en los recién nacidos de
dolencias congénitas, que incluye una red de Cardiología Pediátrica,
hasta la atención y dietas a los niños con enfermedades crónicas.
La tasa de 4,7 de mortalidad infantil que logra Cuba ahora es el
resultado de una épica lucha, contra viento y marea, que ha librado
la Revolución a favor del primero de los derechos humanos: la Salud.
En esa indeclinable batalla ha prevalecido una idea básica
sostenida por Fidel en la esfera sanitaria que es la de resolver los
problemas, satisfacer las necesidades del pueblo, sustentado en una
concepción verdaderamente socialista, sin que medien elementos
mercantiles ni económicos. |